Un mar en calma, un pequeño macareo, y delfines residentes relativamente discretos ayer por la tarde en el paso de Tiputa. El paso de barcos despertó, no obstante, puntualmente, sus talentos de surfistas.
Un mar en calma, un pequeño macareo, y delfines residentes relativamente discretos ayer por la tarde en el paso de Tiputa. El paso de barcos despertó, no obstante, puntualmente, sus talentos de surfistas.